Ash se preparaba para cargar con Martín cuando se dio cuenta con sorpresa de que tenía los tobillos sumergidos en el mar.
—¡¿Pero qué diablos?! —maldijo mirando el anillo mágico de su mano mientras tras lo sacudía violentamente—. Algo o alguien ha anulado la magia de mi anillo, Martín. Malditos magos —susurró mirando alrededor en busca del escurridizo responsable de aquello—. No puedo nadar con mi coraza hasta ellos, pero ve tú. Yo buscaré al conjurador.
Ash preparó la ballesta dispuesto a examinar el peñasco en busca del mago. Si acababa con él rápidamente quiza su anillo volviese a funcionar y pudiera regresar con los demás.
Subido a la borda del pequeño barco de pesca, con Kheluzburk en las manos, los nudillos blancos por la presión, la mirada perdida en el infinito, Morko pareció detenerse durante una eternidad. De pronto levantó su hacha y gritó unas palabras en el idioma de los enanos, convocando a Moradin. El hacha refulgió con luz dorada y las criaturas que rodeaban el barco gritaron y se agitaron antes de desaparecer. Incluso la niebla pareció levantarse un poco ante el divino poder de Moradin y permitió a Ash y a Martin vislumbrar el esquife a unos doscientos metros de ellos entre las negras olas del mar.
Hela y los demás sintieron que recuperaban algo de aliento y podían actuar con algo más de libertad, pero aún no sabían dónde o a qué se enfrentaban.
- Eso ha sido... espectacular, Morko... que diablos eran esas criaturas... lo que azota a los pescadores no son simples pescados... - Miro alrededor preguntanrose que hacaer ahora*
Ash se preparaba para cargar con Martín cuando se dio cuenta con sorpresa de que tenía los tobillos sumergidos en el mar.
—¡¿Pero qué diablos?! —maldijo mirando el anillo mágico de su mano mientras tras lo sacudía violentamente—. Algo o alguien ha anulado la magia de mi anillo, Martín. Malditos magos —susurró mirando alrededor en busca del escurridizo responsable de aquello—. No puedo nadar con mi coraza hasta ellos, pero ve tú. Yo buscaré al conjurador.
Ash preparó la ballesta dispuesto a examinar el peñasco en busca del mago. Si acababa con él rápidamente quiza su anillo volviese a funcionar y pudiera regresar con los demás.
Ash el guerrero — Dragon's Hoard (Spanish)
Leobald el caballero — Death and Pain at Saltmarsh (Spanish)
Keeper — Vigilantes en el Cielo (Spanish)
Remington Wizz — Shadow of the Dragon Queen (Spanish)
Subido a la borda del pequeño barco de pesca, con Kheluzburk en las manos, los nudillos blancos por la presión, la mirada perdida en el infinito, Morko pareció detenerse durante una eternidad.
De pronto levantó su hacha y gritó unas palabras en el idioma de los enanos, convocando a Moradin.
El hacha refulgió con luz dorada y las criaturas que rodeaban el barco gritaron y se agitaron antes de desaparecer. Incluso la niebla pareció levantarse un poco ante el divino poder de Moradin y permitió a Ash y a Martin vislumbrar el esquife a unos doscientos metros de ellos entre las negras olas del mar.
Hela y los demás sintieron que recuperaban algo de aliento y podían actuar con algo más de libertad, pero aún no sabían dónde o a qué se enfrentaban.
PbP Character: A few ;)
- Eso ha sido... espectacular, Morko... que diablos eran esas criaturas... lo que azota a los pescadores no son simples pescados... - Miro alrededor preguntanrose que hacaer ahora*
Zevatur, Rolthos